miércoles, 15 de febrero de 2012

Playa del Carmen + Cozumel, supongan que días uno a cuatro...

Como les conté antes, cuando aterrizamos en Cancún a mis viejos les quisieron vender una especie de tiempo compartido, sistema de hotelería prepago o algo por el estilo. En realidad la historia fue así: bajamos y portábamos esa cara de pez boqueando por comida que por lo general se tiene cuando se aterriza. Mientras buscábamos el micro que nos iba a llevar hasta el hotel, se nos acercó una persona, nos preguntó que transporte teníamos y nos dijo dónde encontrarlo. Muy amablemente nos dijo dónde era y, sin tomar respiro, nos empezó a decir que en el hotel vendían las excursiones a precios desorbitantes... como decir que ir a una de las ruinas, nos iba a costar 500 dólares a cada uno; o ir a nadar con delfines, 400 entre los cuatro. Desoyendo todo sentido común y mis advertencias, se sentaron adelante del tipo, que les vendió por 260 verdes tres excursiones para los cuatro, pero para eso teníamos que ir a buscar los bouchers a otro hotel. Al otro día fuimos a ese hotel, y ahí fue que nos pasearon por 90 minutos vendiéndonos eso que querían vender. Una vez que se dieron por vencidos, nos hicieron pasar por una oficina y nos dieron los bouchers. De más está decir que no era nada como había dicho el vendedor (por ejemplo, nos había dicho que el nado con delfines se podía hacer en cualquier momento del día, y en la oficina esta nos dieron para elegir una franja horaria de dos días). Los que me conocen, saben el carácter que tengo... imaginen que mi viejo tiene muchas menos pulgas que yo. Por un momento pensé que de ahí nos sacaban con la policía; pero mi vieja terminó de arreglar todo. Nos dieron una excursión a Chichen Itzá (ruinas mayas) para el día siguiente, nado con delfines para el miércoles y Tulum (más ruinas) para el jueves.


Chichén Itzá - ¡¡Diez pesos, one dollar!!


Chichén Itzá es una de las tantas ruinas mayas que hay por estos lugares. Está a unos 250 km del hotel en el que estamos, y en el viaje de ida tardamos casi cuatro horas; en un micro con guía... uno de esos guías al que le gusta hacerse el gracioso. Fue un viaje por demás largo. Una vez que llegamos, nos dividieron en dos grupos, los que hablaban castellano y los que hablaban inglés. Las ruinas, como cualquier otra, es realmente impresionante; y no hay mucho para decir. Si algún día van, espero que les toque con guía con onda, no con uno que se quiere hacer el gracioso para que los turistas le den más propina o que se hace el chamán (no se si es el término correcto, pero supongo que se hacen a la idea de lo que quiero decir) y manda frutas con las fechas.


Algo que le saca magia al lugar, son los vendedores. Lejos de tener un ataque de macrismo, es bastante molesto mientras estás tratando de sacar algo en limpio de lo que te dice un guía vende-humo, que venga alguien cada dos minutos y te diga "hey, amigo, very bonito, ten pesos, one dollar, take, cheap, cheap". Además, tampoco es que estaba tan barato (con un dolar no compras ni una cerveza). Es todo regateo. TODO. No sólo ahí, en las ferias lo mismo. Estén advertidos.


Cozumel - Snorkel para todos


Cansados del día anterior, nos despertamos medio a cualquier hora. Fuimos para el centro que está por acá, compramos un par de boludeces (que algunos suertudos van a poder disfrutar si Aduana no me retiene nada) y nos tomamos el ferry que va desde Playa del Carmen hasta Cozumel. La idea ahí fue ir a hacer snorkel, mi viejo compró un equipo para cada uno y todo, así de emoción estaba el tipo. 


Así que ahí fuimos, y nos volvimos a encontrar un poco con el panorama del día anterior. No podíamos dar tres pasos seguidos sin que venga alguien a vendernos el mejor tour de snorkel. Lo más loco es que hicimos ta-te-tí entre los que vimos (no exactamente, pero casi) y terminamos en uno que resultó bastante bueno. Salió medio caro (30 dólares por cabeza, con descuento incluido); pero como ya estábamos medios corridos por el día (eran como las 4, y acá se está haciendo de noche a las 6/6.30), no pudimos regatear mucho. Nos vino a buscar una señora que nos llevó al lugar de donde salía la lancha y nos fuimos a nadar. En el camino nos dijo "menos mal que no se dejaron engañar por los que están a la bajada del ferry, esos son todos estafadores". Me pregunto si los demás dirán lo mismo sobre el resto de la competencia. En fin, empezamos a nadar y vimos un par de rayas, algunos peces de colores e incluso una anguila. Una lástima que mi cámara no sea sumergible. 


Dolphinaris + Río Escondido - Una de cal y una de arena.


Desde que bajamos del avión en Orlando mi vieja viene diciendo sólo dos cosas: "quiero ir a comprar a Miami" y "quiero ir a nadar con los delfines". Así que ahí tuvo. Llegamos al lugar y nos metieron en unos salvavidas; y de ahí a la pileta donde estaban los bicharracos. Primero vino Ricardo, que estaba un poco en ortiva y no colaboraba mucho (estaba más preocupado tirándole facha a su novia, si tenemos que creerle a la entrenadora). Así que ni bien se desocupó otro (muy de puterío, pobres delfines) fue remplazado. Un par de pruebas y cling caja. Nos quisieron cobrar 350 verdes por 36 fotos en un CD. A esa altura no podía dejar de pensar en los tipos que fueron a Springfield a filmar la película de El Hombre Radioactivo; ni tampoco podía evitar sentirme un poco violado. Deliberación va, opinión viene, transamos en 10 fotos a 120 verdes. Un robo.

Preparados para ser ser ultrajados nuevamente, fuimos a Río Escondido. Esto estaba a medio camino de Dolphinaris y el hotel. Llegamos con bastante tiempo de sobra, así que estuvimos haciendo huevo en unas reposeras que ahora quiero comprar para casa; en algo que nos querían vender como selva, pero yo digo que era un bosque espeso. Lo importante es que había árboles y una sombra copada. Faltaba el Fernet, pero estábamos como queríamos. Cuando llegó el otro grupo unos 35 minutos después que nosotros, nos metieron en una camioneta y fuimos todos al lugar donde iba a empezar el paseo. No dije de qué iba esto, ¿no? Bueno, fue lo más raro que hice hasta ahora. Capaz no lo más raro, pero estuvo bueno. Te llevaban de paseo por unas cuevas. Suena aburrido, pero créanme que valió la pena. Te hacen poner un traje de neoprene, unas sandalias medio raras que te hacen sentir que vas a tener más hongos que ensalada de champignon y el guía te hace caminar. Te meten en la cueva, y estás 30, 40, 50 minutos metido en medio de la oscuridad. La linterna es lo único que hace que no sea oscuridad total; pero el tiempo deja de correr ahí adentro. Además del guía, te mandan con un fotógrafo; y una vez que salís, te dejan ver las fotos. Ya estábamos preparados para cualquier cosa, pero nos dijeron: "una foto por 25 dólares; o todas, con 50 de regalo, a 70". Teniendo en cuenta que eran como 100 fotos (109 en realidad), no había mucho para pensar. Menos cuando las 50 de regalo eran onda National Geographic; amén de que el CD que te preparaban tenía un poco más de elaboración (una presentación en flash con un montón de huevadas de más). Además, nos regalaron comída típica del lugar (sopa de lima, algunos tacos medio raros, una ensalada con un aderezo que la rompía) y una copa de xtabentún (un licor de miel y anís que está de puta madre).



En definitiva, si vienen acá, háganlo con un local que los lleve por circuitos no turísticos (pero que no dejen de hacer cosas como Río Escondido) o ármense de paciencia para con los vendedores, que más allá de insistir con lo que venden no joden. Si van a nadar con delfines, no sean giles y hagan que se queden con las fotos, la imagen mental de ustedes nadando con esos bichos es más que suficiente. Perdonen que insista, juro que no me pagaron para hacerles publicidad, pero vayan a la cueva esa, está de puta madre y los guías tienen toda la onda.


Hay gente que me pide que recomiende cervezas. Básicamente cualquier cerveza es buena, y en el hotel tengo barra libre. Me habían recomendado la Victoria, pero no me gustó mucho; prefiero la Sol. Todavía no probé ni la Bohemia (que no es la misma que había probado en Brasil) ni la Tecate. Las que caminaron por la borda fueron: XX (la tenemos incluida en el hotel), Indio, Sol (que ya la había nombrado), Victoria (también) y la Modelo. Si me tengo que quedar con una, voy con la Sol. Como tengo barra libre, estoy probando muchos tragos... el que más sale es el Bloody Mary. También salió el destornillador con tequila, martini dry, campari con naranja, mojito, caipirinha, mai tai, cucaracha, entre otros... Mueran de envidia :P


Espero no haberlos aburrido mucho; como siempre, les dejo unas fotos. ¡¡Shazbut, nanu nanu!!


Plantación de ágave.

Entrada a Chichén Itzá.

Chichén Itzá I.

Chichén Itzá II.

Chichén Itzá III.

Padre tomando Victoria.

Foto para levantar minitas. Puro amor.

Peces de los que vi snorkeando.

Peces de los que vi snorkeando II.

Snorkeando como un campión.

Planta con tallo copado.

Abejita que hace el xtabentún. MUY chiquita.

Antes de meterte en la cueva, te tienen que hacer una bendición, para los tipos es bastante grosso meterse.

Foto para levantar minitas II. Puedo estar en familia, pero sigo siendo un duro.

O te la ponías en la cabeza, o te la ponías en la cabeza.
Pensar que los loquitos estos se metían sólo con una antorcha a buscar agua ahí...
 

lunes, 13 de febrero de 2012

Miami, los tres días - Vice City

Los tres días en Miami fueron un capricho de mi madre. A mi hermana y a mi nos daba más o menos lo mismo (en realidad, pujamos por los tres días en Orlando); y mi viejo no tenía NI GANAS de ir. Logró hacerse a la idea después de enterarse que entre Orlando y Miami podíamos pasar por una playa en Sarasota... "la arena es 90% cuarzo" o algo así nos dijo. Muy linda, y el cuarzo o lo que sea que sea, hace que la arena tenga la textura de la maicena. Fue muy loco caminar 10 cuadras por la playa que no me haya quedado arena en las zapatillas. El viaje lo hicimos en el auto (nave espacial creo que lo describiría mejor... ¿les conté que las puertas de atrás se abrían y cerraban solas? ¡¡Vale la pena recordarlo!!). Si algo tengo para decir a favor de este lugar, es que el tránsito es muy ordenado; el viaje de una ciudad a la otra es [más o menos] el mismo que de Capital a Mar del Plata, y fue muy tranquilo. Para cuando llegamos a Miami ya era de noche; pero pudimos ver que estábamos entrando a una ciudad GRANDE y con MUCHA gente.


Mi vieja quería ir al Sawgrass Mills, un shopping gigante; así que ahí fuimos. No hay mucho más para decir, y mi registro de fotos (0, como en CERO), así lo comprueba. Muchas marcas, muchas cosas bastante más baratas que en casa, otras no tanto; pero no mucho más que eso. Diría que fue un día perdido si no hubiese conseguido un par de cosas que por casa son imposibles.


Al día siguiente nos separamos. Mamá quería seguir comprando, mi hermana quería andar en bicicleta por ahí, mi viejo y yo queríamos recorrer (yo quería, también, encontrar alguna comiquería como la de Big Bang Theory). Antes de separarnos fuimos a desayunar; y terminamos en el escenario del GTA Vice City... ya había leído que los escenarios estaban basado en Miami, pero nunca me imaginé que hubiese sido con tanto detalle... En realidad, son todas construcciones art decó. Muy lindas para ver un rato, pero a la décima cuadra ves todo igual. Mamá había prometido tatuarse en Love&Hate Tattoo Studio, más conocido como "el de Miami Ink". Pasamos por el local, vimos a Ami, Yoshi y creo que hasta a Chris Nuñez... pero cuando se comió los mocos. Una vergüenza. Cada uno siguió su rumbo, y estuvo bien. Yo conseguí una comiquería (no como la de BBT, pero me sirvió), mi hermana anduvo en bici, papá recorrió con el auto y mamá siguió comprando. Nos relajamos todos... demasiado, porque el día siguiente iba a ser un caos.


Teníamos programado un vuelo con American Airlines para ir a Cancún, y de ahí en micro hasta Playa del Carmen. Tratamos de hacer el check in por la web, 24 horas antes, pero no pudimos. Mi viejo empezó a paranoiquear y dijo que fuésemos temprano. Ahí cometimos el grosero error de dividirnos. Él fue a estacionar el auto (sin haber sacado las valijas), yo estaba tratando de ver si nos podían confirmar asientos, mi vieja y mi hermana estaban yendo de un lado para el otro. La verdad no se cómo se manejan ahí con estas cosas; pero, incluso con las valijas despachadas, no teníamos asientos. Una locura. Y en el medio, mi vieja puteando porque no había podido ir a ver si podía comprarse una cámara. No es que tenía una cámara vista, no es que sabía dónde comprarla, quería "ir a ver si encontraba". Sin tener su vuelo confirmado. Mi viejo había ido a devolver el auto y estaba medio perdido, y cuando logramos encontrarnos fuimos a abordar. ¿Asientos confirmados? No. ¿Madre ofuscada porque habíamos conspirado para que no pueda comprar una cámara? ¡Por supuesto! Más allá de todo, no logro entender cómo es que abordás sin tener asientos confirmados, ¡es una locura! Hicimos todo lo de migración para volver (un chiste, te pasan las valijas de mano por los rayos x y nada más) y ya estábamos del otro lado. Me instalé en la puerta del vuelo y esperé que aparezca alguien para preguntarle. Resultó que la que apareció, era una asafata de American, pero argentina; que estaba hinchada las pelotas, y sin ganas de que la jodan. La salameé un poco y nos atendió bien, incluso nos dio los asientos lo más juntos que pudo. Recién ahí nos dieron los asientos. Sólo dos horas antes del vuelo. Si lo hubiese hecho solo, me habría divertido; pero como no fue así, fue estresante al extremo. Finalmente nos subimos al avión, pero el vuelo terminó retrasándose porque llamaron al piloto avisándole que su hijo se había muerto. JUSTO LO QUE QUERÉS ESCUCHAR ANTES DE VOLAR. Por suerte consiguieron otro piloto (como a los 45 minutos, bastante rápido), pero fue una situación de mierda.


El vuelo fue corto, algo de 90 minutos; y como la diferencia horaria entre Miami y México es de una hora, fue casi como tomarse el 60. Bajamos, hicimos todos los trámites de migración y cuando pensamos que las aventuras del día habían terminado, mis viejos cometieron el peor error que se puede cometer cuando bajás de un avión. Le dieron bola a un vendedor. Los abordó un tipo vendiendo excursiones a 1/3 del precio que (decía él) tenían todas las agencias. La cuestión es que terminaron pagando 260 verdes por algo que no sabían muy bien qué era. Llegamos al hotel, comimos y dormimos. Al otro día nos levantamos, fuimos al lugar para buscar los bouchers que en teoría habían comprado y nos encontramos con una venta de "una nueva forma de hacer turismo". Nos dieron vueltas por un hotel durante 90 minutos, y estábamos todos convencidos de que teníamos una porción del presupuesto menos. Mis viejos se empezaron a pelear porque él había sacado la plata en seguida y ella hubiese puesto mala cara si le decía que no. Al final resultó todo bien, acabamos de volver de la primera excursión que compraron.


Moralejas de todo esto: 


1) No vayan a Miami si no les gustan los shoppings, porque el clima es una mierda y si no tenés auto practicamente no te podés mover (los taxis salen lo mismo que la tarifa nocturna de los de casa). Yo, particularmene, hubiese disfrutado mucho más un par de días extras en Orlando (no sólo por los parques, me pareció más agradable el lugar). 


2) Si terminan en el aeropuerto de Cancún, no le den bola a NADIE. Consigan transporte hasta su alojamiento, relájense un poco, y de ahí arranquen todo.


Mañana les cuento de Chichen-Itzá... ¡¡Shazbut, nanu nanu!!














martes, 7 de febrero de 2012

Orlando, día tres - El verdadero Reino Mágico

Si cuando me fui a Londres el año pasado esperaba ir a ver a Clapton, en este viaje estaba esperando ir a los parques de Universal. No sólo porque soy un cinéfilo, también porque tienen una reproducción de Harry Potter. Pero vamos por partes.


Esperábamos que el viaje del hotel a Universal fuera un poco más largo, y cuando puse en el GPS la dirección, pensé que algo iba mal... me decía que ya estábamos ahí. Estaba equivocado, el parque estaba prácticamente a la vuelta del hotel. Primer punto a favor, ya que habíamos terminado de desayunar un poco tarde, y estuvimos un rato tratando de encontrar un para de los parques.
Mapa de los dos parques de Universal...
La charla técnica, sobre dónde empezar, empezó ni bien nos subimos al auto. HAbía quien estaba a favor de ir directamente a Harry Potter, otro que decía ir al final, otro que le daba lo mismo... pero se resolvió una vez que terminamos de estacionar. Allá, a lo lejos, se veía el castillo; y todos empezamos a escuchar el tema de Hedwig dentro nuestro. Íbamos a empezar por ahí, y todo lo demás sería ganancia.



Así se ve desde el estacionamiento...
Llegar fue difícil. Primero porque el camino es medio choto y te encontrás con un montón de cosas que hacen que la mandíbula se te caiga al piso; segundo... bueno, por esas cosas que encontrás y querés hacer ahí nomás. Pero bueno, haciendo la historia corta, llegamos ahí. Lo primero que encontramos fue un local en el que venden cerveza de manteca y jugo de calzabaza. Creo que por lo único que fue rica la cerveza de manteca, fue por el nombre y el lugar... si en alguna fiesta alguien me da un vaso de coca con un chorro de esencia de vainilla y crema batida arriba, creo que se lo tiro por la cabeza.


Además, nunca le vamos a hacer asco a algo que se llame "cerveza"...
De ahí fuimos a lo que fue el mejor simulador de vuelo/montaña rusa al que fui en mi vida, en el que básicamente te suben a una escoba mágica para que vayas atrás de esos tres locos que tantas alegrías nos trajeron.

Se ve oscuro... pero si le ponen onda creo que se entiende . Los gritos son míos y de mi hermana.
(si el link a youtube está roto, avisen que lo arreglo de toque)

Después de eso, dimos unas vueltas por la réplica de Diagon Alley/Hogsmeade. Muy impresionante todo... sobretodo Honeydukes, la tienda de dulces y las Grageas (cuando dice todos los gustos, son TODOS los gustos... me tocó una de huevo crudo y a mi hermana una de sopa). Cuando lo pongo así, parece que estuvimos 10 minutos, pero fueron como 3 horas que pasaron volando (¿Nos habrán cagado con un giratiempo quizá? Nunca lo sabremos...). La cuestión es que vimos la hora, vimos el mapa, y nos dimos cuenta que teníamos 5 horas para hacer dos parques completos... realmente poco tiempo; así que fuimos directamente a lo que queríamos ver. Del mundo de magia, pasamos a Jurassic Park (una montaña rusa de agua, con una caida libre muy zarpada); después a Rip Saw Falls, del que salimos EMPAPADOS (no se preocupen, hay unas máquinas que por el módico precio de 5 dólares te secan... también está el aire, que es gratis...); y después al mundo de Marvel. Ahí había una montaña rusa y una caida libre que no hicimos, y un simulador de vuelo basado en Spider-Man que estuvo de puta madre (todas estas mierdas, por lo general son 4D... 4D = te cagás mojando o hay una explosión que hace que lo que tenías mojado, se seque).


Habiendo terminado con Las Islas de Aventura, pasamos a los Estudios Universal, con menos tiempo del que pensábamos. Maratónicamente hicimos, y en este orden (con la apreciación entre paréntesis): Shrek 4D (flojo); Twister (prototipo del 4D... más flojo todavía); La Momia (¡¡¡genial!!! cuando vayan, va a haber un momento en el que van a pensar "esto terminó"... no se engañen...); Los Simpsons (un simulador de una montaña rusa como sólo puede haber en un dibujo animado... simplemente maravilloso); ET (vayan cuando tengan hijos, no pierdan el tiempo); Terminator 2 (otro prototipo del 4D... con mejor calidad que muchas películas 3D que vi). Tratamos de ir a una montaña rusa que va de punta a punta del parque, pero nos cerraron la puerta en la cara.

Recomendaciones: Dejen las islas para el final, porque van a querer hacer el simulador de Harry un par de veces; y también al de Spider-Man. No pierdan mucho tiempo en las tiendas de regalos (salvo que sean fanáticos de los superhéroes, en ese caso les va a pasar como a mi). Universal me pareció bastante más caro que Disney, algunas atracciones tienen introducciones eternar (en Twister te ponían un video de 20 minutos que lo único que hacía era cansarte... muy choto). Cuando vayan, desayunen mucho y temprano, van a caminar mucho. No se si está bueno ir muy en verano, pero hay algunos juegos en los que salís como de una pileta. Un parque por día es lo mejor que pueden hacer, y tomarse un par de cervezas cuando salieron es un plus interesante (Fosters y Icehouse en mi caso).



Creo que es todo... Como siempre, les dejo algunas fotos. ¡¡Shazbut, nanu nanu!!


Ahí adentro está la postalina.

Por acá se hacía la fila para el simulador...

Añadir Los cuadros estaban animados y discutían temas de la saga.

En la sala de Defensa contra las Artes Oscuras.

El Sombrero Seleccionador. Obvimante alguna te tiraba cuando pasabas por abajo.

El pibe fierrero.

¡¡Honeydukes!!

La entrada de Jurassic Park...
Los carros van al nivel del agua y cuando los bichos salen te empapan...

Gorgory diciéndote por donde ir.

Se acabó lo que se daba... ¡¡Gracias, vuelvas prontos!!

lunes, 6 de febrero de 2012

Orlando, día uno y dos - Bigger, stronger, faster... the american way!!

¡¡Volvieron las anécdotas de viajes!! Esta vez es familiar, con mis viejos y mi hermana. Como no podía ser de otra manera, el primer día fue un quilombo. Nos tomamos el avión el sábado a la noche y llegamos el lunes a las 7 de la mañana a Miami; y ahí mismo alquilamos un auto. 
Más o menos así es la camioneta. ¿Les dije que las puertas de los pasajeros se abren solas? Se abren SOLAS.... 
Mi padre decidió que no necesitaba un GPS y salimos así nomás a la autopista. Desde que nos abrochamos los cinturones de seguridad, madre comenzó su letanía: "Vamos al shopping a comprar un GPS". De alguna forma logramos entrar a la ruta correcta, pero eso no nos salvó de lo que creo habrán sido 3 horas de "vamos al shopping a comprar un GPS". Tengo que aclarar, al rededor de la ruta no había NADA; por lo que me sentí como en una película de Chevy Chase...
Vacaciones familiares, más o menos con la onda de estas películas...
Con mi vieja pidiendo un shopping en el medio de la nada, terminamos desayunando en un parador. Dado que encontramos a la mitad de los pasajeros del avión en el que vinimos, dedujimos que estábamos yendo más o menos bien. Y ahí fue donde ocurrió una de esas cosas que me hacen dudar de mi ateísmo... había una máquina vendedora de tecnología. Como una de latas, pero con nano iPods, Kindles y... ¡¡GPSs!! ¡¡Nuestros dos problemas principales [Padre con hambre y sueño + Madre pidiendo algo que no existe] estaban resueltos!!  El nuevo miembro de la familia nos informó que estábamos mucho más cerca de lo que pensábamos, y el resto del viaje pasó rápido.

Máquina generadora de milagros...
Llegamos al hotel, hicimos el check in, y fuimos a Epcot Center. ¿Por qué a ese? Mucha gente me dijo que con tan pocos días (3 en total), no valía la pena; que vaya a Hollywood Studios y Magic Kingdom, y que no dejara de pasar por Universal. Pero era tarde, ya nos habíamos peleado mucho, y dijimos "ma'seh!!". ¿Y valió la pena? Valió la pena. Dimos la vuelta al lago, vimos las muestras de los países... mis viejos comieron comieron fish'n'chips en el del Reino Unido; comimos un par de boludeces en el de Francia y yo estuve a punto de comprarme un porrón en el de Alemania (un porrón de litro, hecho de cerámica y con tapa de metal, con un Papá Noel y una caja musical en la base...). Al final se largó a llover, pero se despejó para la hora de los fuegos artificiales. ¡¡Aaaaaaaaltos fuegos artificiales!!

Volvimos al hotel y pasé por el 7/11 que está en frente al hotel. Agarré una cerveza, pero como no tenía un documento conmigo, casi no me la venden. Le puse cara de "¿posta me estás pidiendo un documento?"... no me piden documento desde los 17. Finalmente entró en razón, me dijo "bueno, no hay problema, no parecés menor". Con la bebida en la mano (una Bud Light... agua básicamente) y algunas porquerías para comer, volví al cuarto y morí casi instantáneamente.

Me desperté y fuimos (sólo mi viejo y yo) a Hollywood Studios. ¡¡DE-PU-TA-MA-DRE!! Llegamos más o menos a las 10 y nos fuimos a eso de las 18, pero en ningún momento se nos hizo largo el día, y eso que ninguno de los dos tiene paciencia para nada. Recorrimos casi todas las atracciones. Muy buenas las de Indiana Jones y una en la muestran cómo se filman las escenas de autos en las películas de acción. Tremendo el Hollywood Tower Hotel, una mezcla de tren fantasma con el Free Fall... Te suben a un ascensor, te pasean en la oscuridad por un rato, te muestran un par de cosas medio turbias, y de repente te estás cayendo de un piso 13. El juego de Pixar también estuvo muy bueno (como un juego de tiros, pero onda Toy Story). Dejo lo mejor para el final, el Star Tours. Un simulador de vuelo 3D, con ambientación en distintos escenarios de la mejor saga del mundo. Nos gustó tanto que fuimos dos veces. Estos son los que creímos los mejores, fuimos a algunos más, pero no valen mucho la pena. A la noche nos juntamos los cuatro y fuimos a comer. Cerveza del día Coors Light (no me pido más una puta cerveza "light", parecen agua).



Estoy publicando sin revisar, y capaz suena todo muy apurado, pero estos dos días fueron así. Les dejo unas fotitos y me voy a la cama, que mañana tenemos un día de película... ¡¡Shazbut, nanu nanu!!

Padre, madre y el nuevo integrante de la familia.

Acá es donde madre quería un shopping.

Como que no hace falta decir mucho... 

Madre, hermana y padre...

Pidiendo fish'n'chips.

Seh, está tirando una moneda en una fuente falsa...

En el rincón alemán... no le saqué una foto a Papá Noel, pero ese porrón pseudo nazi me pareció interesante. 

Fuegos artificiales I.

Fuegos artificiales II.
Padre y yo.

Indiana Jones.

Por si alguien no lo sabe, este es C3P0... y nos guía en el Star Tours.

Dobles de riesgo haciendo boludeces. Pero boludeces copadas.

No mucho más que decir...

Caída libre de 13 pisos.

La cena viva.

La cena.