miércoles, 1 de mayo de 2013

Ürop Tour - Fecha 3, "Festival cristiano"

Arrancamos a la madrugada de nuevo. Bueh, las 7 para mi es la madrugada, otro día les cuento. Fuimos derecho al Vaticano, en subte. No se si fue porque es 1º de mayo, si fue la estación en la que subimos o siempre es así, la cuestión es que no hay boletería, hay unas maquinolas en las que ponés la clase de pasaje que querés, la cantidad y la plata correspondiente; y te los imprime. De Manzoni (donde estamos) a Ottaviano (donde está el Vaticano)hay 8 estaciones; las mismas que hay desde Los Incas hasta Pueyrredón. Te bajás, hacés 8 cuadras y estás en Vaticano o, como me gusta decirle Cristianolandia. Me sorprendí de ver la cara de Bergoglio la misma cantidad de veces que en casa (otra de las razones por las que encuentro a Roma muy parecido. La cuestión es que hoy es miércoles, y los miércoles no ser que corno se hace ahí. La plaza estaba llena. LLENA. Por un momento pensé que a Pancho lo habían voleteado, no entendía por qué la cantidad de gente ni el vallado. Al final había sido mi frondosa imaginación y Georgie Boy estaba muy tranca esperando a salir para la audiencia. ¿Qué se hace en la audiencia? No se, pero hay gente que va disfrazada. Como estos polacos:
Polacos locos

Decididos a llegar a la Capilla Sixtina, tratamos de bordear la muralla. Dios tenía otros planes para nosotros, da una inexplicable vuelta de 180 minutos. Pasamos por un faro, la vimos a Anita Garibaldi, a su marido Giuseppe, y vimos un hospital pediátrico que se llama Niño Jesús (imaginación -10, pero los banco), llegamos a una terraza en la que se ve toda Roma, pero de la Capilla Sixtina, ni noticias.


Alta view, pero estábamos caminando para el lado contrario

Figurativamente muertos, positivamente seguros de que nos estábamos yendo al carajo, volvimos al punto de inicio. Llegamos de nuevo a la plaza de San Pedro y mi hermana fue a encarar a uno de la guardia suiza, a ver si averiguaba qué carajo estaba pasando. El "payaso" (palabras de ella, no mías) le dijo que el asunto ese iba a terminar a las 2 de la tarde, y que recién ahí abría la Capilla, así que nos fuimos para volver mañana. Mientras nos íbamos nos dimos cuenta que el que estaba al micrófono era el mismísimo Georgus.


Ahora puedo delirar a mis amigos cristianos conque vi al Pope Francis in action.
Clavé la fotaza y nos fuimos. "¿De vuelta al subte?" No amigazo, de vuelta a caminar. Pasamos por la Plaza del Pueblo, Trinidad del Monte, Fuente de Tritón, Plaza España, las Cuatro Fuentes, la Plaza de la República... y cosas que seguramente me este olvidando. El mismo recorrido que el subte hizo en 15 minutos nosotros lo hicimos en 4 horas.


Romanos locos.

Plaza del Pueblo. Creo.

Vengo como loco leyendo Juego de Tronos y estas cosas me la hacen flashear.

Acá también le chorearon a Egipto.

Plaza España

Me pudrí de ver esto. Tranca.

Plaza de la República.
En el medio de esta locura paramos a comer algo, que bajamos con la cerveza del día. Ceres. Muy rica, pero es danesa. Traeme producto local la próxima, amiga.


Comimos pizza en una piazza. Pensala.
Me volví a cansar de sólo acordarme. Siendo casi las 23, y dado que no dormí siesta, me voy a dormir. Hasta mañana.

Shazbut, ¡nanu nanu!

Ürop Tour - Fecha 2, "El Monumental de Roma"

Lo último que supieron es que mi hermana se había muerto a las 19.30... revivió a eso de las 7 y 7.30 me estaba despertando. La muy puta. "Vamos al Coliseo". Un poco a las puteadas, tomándome un café a las corridas a eso de las 8 ya estábamos haciendo la fila para entrar. Las dos horas de caminata que habíamos hecho el primer día fueron al pedo, el Coliseo está a 8 cuadras del hostel.


Si te pinta hacer la de GoT y seguir el mapa, bienvenido.
Alquilamos la audioguía y ahí fuimos. La verdad es que mucho para ver no hay. Es eso, la ruina y pensar que ahí metían a tipos para que se maten. Recomendaciones para vos, wachín que estás pensando en ir: 1) Andá temprano; 2) Rogá que esté nublado; 3) No compres las giladas que te venden en la puerta; 4) Si necesitás si o si meterte con un guía turístico porque sos medio piscuí, hacete alguna averiguación en google antes de clavarte con alguno trucho, que de eso hay mucho.


La gallega de la audioguía nos contó que una vuelta hicieron una ballena de la que salieron muchos tipitos a matarse unos a otros. 

De ahí seguimos al Foro. No conseguimos audioguía, así que boyamos de una ruina a la otra, usando un librito para ver si estábamos viendo una columna cualquiera o si era parte de alguna ruina. Recomendación: zapatillas cómodas o sandalias. Mataría por tener mis sandalias.


Le wild Arco de Constantino appeared entre medio del Coliseo y el Foro.

¿Tres columnas locas? Nop, el templo de Castor y Pollux. Te invito a que te culturalices un toque.
Vimos lo más que pudimos y seguimos camino. Por 6 horas. Indispensable el mapa. Nos perdimos un par de veces, pero si en algún momento llegamos de nuevo al hostel fue por el mapita que nos regalaron cuando hicimos el check in. Nos pegamos una siesta y volvimos a pasar por el Coliseo y el Foro, porque nos habían dicho que tenían una iluminación copada. Nos mintieron. O sea, está bueno, pero no es la gran cosa. Pero, entre vuelta y vuelta, terminamos caminando como dos horas más.






Decidimos que el día estaba terminado, así que fuimos a comer a un mini-restaurante que está a la vuelta del hostel; y finalmente comimos pasta. "Cacio e pepe" para mi. Básicamente spaghetti con queso de cabra y pimienta. Cerveza del día: Nastro Azzurro... Muy bien, felicitado, 10. De las mejores cevezas rubias que tomé.

Eso fue nuestro segundo día. En breve, el tercero. Hasta entonces; shazbut, ¡nanu nanu!

lunes, 29 de abril de 2013

Ürop Tour - Fecha 1, "Roma, ciudad abierta"

El viaje empezó a la 1 de la tarde de ayer. PONELE. Hubo turbulencia, pero como que un toque ya no me da miedo. Mejor dicho, NO TANTO MIEDO. Deapués de una escala de dos horas en Londres y otras dos horas de vuelo, llegamos a Roma. Nos metimos en un miccro y , casi 20 horas después de haber despegado (más de 25 después de haber salido de la casa de nuestros viejos) caímos al hostel.

Voy a empezar por ahí. El hostel es medio raro. Para empezar, es un departamento (grande, pero un departamento en fin) en un edificio. Tocamos el timbre (no porque en la página diga cuál era, porque había un cartelito pegado) y nadie atendía. Un tipo que entró nos dejó pasar y nos dijo que el hostel estaba en el primer piso. Igualmente nos íbamos a dar cuenta, porque el primer piso está a 5 escalones de la planta baja, y en la puerta del edificio tiene un cartelito (cuidadosamente hecho en Word y con muchos, muchos colores) con el nombre. Tocamos la puerta, y nada. Tocamos un poco más, todavía nada. Prácticamente convencidos de que habíamos sido estafados, pero encerrados en el pallier del edificio, escuchamos gritar hacia la esquina a una mujer que recién había salido del edificio. Segundos después apareció una de las dueñas del hostel. No es que las preocupaciones hayan terminado ahí. Para nada. Cuando entramos pensé que acá nos secuestraban y que mi viejo iba a tener que flashear la gran Liam Neeson para venir a rescatar a mi hermana de una trata de blancas. Luces negras y pasillos con humedad. Pero, en definitiva, todavía no secuestraron a nadie y los dueños parecen ser copados. Después de que nos explicaran cómo eran las reglas de la casa, dejamos las valijas y nos fuimos a estirar las piernas.

Empezamos por los alrededores de donde estamos alojados, y medio que nos fuimos perdiendo. El tránsito me hizo sentir en casa. Finalmente, un poco perdidos, un poco mirando el mapa, llegamos al Foro Romano. Deliveramos 20 segundo sobre si nos convenía entrar ahí o mañana. Claramente es el plan de mañana. El Foro está al lado del Coliseo, así que también pasamos por ahí; pero cuando nos dimos cuenta habíamos estado caminando por dos horas y nos caíamos del sueño, por lo que volvimos.

Mi hermana está muerta desde esa hora. Yo reviví un toque para ir a comer y escribir esto. La cerveza del día: Birra Peroni. Rica, pero no me cambió la vida. Ahora son las 23.15 y me estoy muriendo un poco. Me despido y los dejo con la única foto que la neurona me dejó pedirle a mi hermana.


Shazbut, ¡nanu nanu!


Vendrán más y mejores


domingo, 22 de abril de 2012

Si veinte años no son nada, diez son apenas un suspiro

"¿Cuántas vidas viviste antes de los cuarenta años Ernesto?"
Andrés Olaya

Hace una década rendí la última (la única) materia que me había quedado colgada de quinto año. No fue hace diez años, pero me estoy pasando por apenas uno o dos meses, que en proporción es lo mismo que una semana o unas horas. Salí de rendir y con 3 amigos (hay quienes dirían "secuaces") nos fuimos a tomar una fría al pasaje Masón; y me acuerdo estar sentado en la vereda, los codos apoyados en algún zaguán, un Gitane en la mano y mirando al cielo totalmente despreocupado, cuando Ramiro me preguntó: "Che Seba, qué vas a hacer ahora". 


"Ahora". No "después". 


Durante años había sido "después", después de profesoras buenas y de profesoras jodidas, de materias que me trajeron pesadillas, de exámenes que al día de hoy no se cómo fueron aprobados. Como todos, había ideado un plan. Quería ser músico. Mi plan era entrar al conservatorio durante quinto año y hacer algunas materias, en un intento de recuperar el año que había "perdido" cuando repetí; pero ese plan quedó trunco cuando me dio pánico el día del examen de ingreso. No me hice mucho problema... después podría planear mi "después". El tema es que el momento en el que lo tenía que tener decidido me golpeó así, tirado en una esquina tomando una birra con los pibes.


Me gustaría poder volver a ese día. Daría lo que no tengo por volver a ocupar por medio minuto ese lugar en el espaciotiempo y decirle a Ramiro: "ahora estoy haciendo esto, estoy disfrutando un momento con mis amigos. Y 'después' va a ser lo mismo. Voy a intentar no hacer nada que no me guste, y voy a intentar que cuando lo haga tenga un propósito. Voy a tener trabajos mediocres, pero van a ser parte de un camino que tengo que recorrer para encontrarme a mi mismo, de encontrar lo que realmente quiero hacer, porque que no lo sepa ahora no significa nada; y voy a tener la fortuna de trabajar de eso. Voy a sufrir, me van a romper el corazón más de una vez, voy a cumplir fantasías de todo tipo, voy a viajar. Voy a entender de la peor forma posible que hay gente en este mundo para la que el dinero es un fin y no un medio, voy a perder seres queridos, a algunos voy a extrañar y a otros decididamente no, y voy a encontrar más gente con la que podría estar en esta misma situación, en esta misma vereda o en otra. Voy a crecer y se me va a caer el pelo, y me va a chupar un huevo. En definitiva Rami, voy a vivir. Ahora, no te hagas el sota y pasame la birra".


Decirle eso a Ramiro sería, capaz, un poco mucho. Pero a ese loquito totalmente perdido de 18 años... le hubiera ahorrado muchas incertidumbres. Pero quien sabe, si hubiese sabido de antemano todo esto, capaz no estaría escribiendo esta boludez.


Los aniversarios con números múltiplos de cinco, por alguna razón, hacen que la gente se ponga más reflexiva. Me puse contento que a pesar de todo, estoy contento conmigo mismo.


Shazbut, gente. ¡Nanu nanu!

domingo, 19 de febrero de 2012

Playa del Carmen, día siete (seguro, porque fue el último) - Una noche en la 5ta Avenida

Para variar nos volvieron a decir cualquiera. Nos habían dicho que ayer a la noche iba a hacer boludeces por el carnaval. Iba a haber fiesta, cachengue, joda. Lo único que encontramos fue mucha gente vendiéndonos porro. Pero bueno, pude sacar las fotos que me habían quedado pendientes. Como no quiero hacer una última entrada tan chota, voy a tratar de describir los locales que hay.


La mayoría de los negocios venden un poco de todo. Chocolates, café, artesanías en cerámica, remeras de Corona y que grafican lo zarpados que son los pedos de tequila. Pueden pasear por todos, pero tienen los mismos precios (dolar más, dolar menos) y ahí no se puede regatear. No mucho por lo menos. Es un paseo aparte ver las botellas de tequila y mezcal. No lo digo de borracho empedernido, hay algunas botellas que son realmente lindas. Si no hubiese estado tan justo con el peso de la valija, me habría traído una o dos.


Después tenés restaurantes. Muchos y variados. Pizzas, pastas, vi uno de comida árabe y, faltaba más, hay de comida mexicana; pero sentarse a comer mexicano en uno de estos es una careteada... hay que meterse un par de cuadras y probar la primera taquería que se encuentre, por amor a la aventura. Mariscos y parrillas, no te falta nada. Hay hasta una parrilla argentina, pero no me hubiese animado a entrar.


Los menos son los locales de turimo (uno cada 2 o 3 cuadras). Ahí podés comprar tus excursiones a Chichén Itzá, Tulum, los delfines o lo que se te ocurra. Les vuelvo a recomendar, moverse con un amigo/conocido/amigo-de-un-amigo que sea del lugar o alquilar un auto con gps y moverse solos. Los lugares estos son un antro, te cagan mala onda. Ahorrense la entrada a Dolphinaris, no sean giles como nosotros. En Xcaret también hacen eso y muchas otras cosas, y el precio de las entradas es más o menos el mismo.


Hay un delincuente por ahí que tiene un tigre y un león de 3 meses. Te cobra 20 dólares por 3 fotos, más la propina que hay que darle a su secuaz que te hace el favor de sacarlas. Miren a los bichines de lejos, y saquen fotos con zoom.


Por último, están los que te venden cosas ilegales. Está en ustedes, yo no me arriesgaría. Primero, porque lo deben rebajar con la peor mierda; segundo porque vi la segunda temporada de Prison Break (que era en Panamá, pero es lo mismo).


No es un viaje que se hizo como a mi me gustan. Ni en pedo hubiese ido a hoteles tan zarpados como los que alquilaron mis viejos, hubiese hecho excursiones todos los días, y hubiese invertido el orden de los días (primero Playa del Carmen, después Yankeelandia). Pero al caballo regalado no se le miran los dientes, y la verdad es que la pasamos bien.


Gracias por haberme acompañado de nuevo, ¡¡shazbut, nanu nanu!!


























viernes, 17 de febrero de 2012

Tulum, día 6 o 7... estoy perdido ya - Ciudad Iguana

No se qué fue lo que llevó a mi familia a querer ir a las ruinas de Tulum. Creo que medio se la encajaron cuando compraron las excursiones en el aeropuerto, y con alguna excusa mentirosa o en el medio de todo ese caos, ni se dieron cuenta. La cuestión es que hoy nos levantamos de nuevo casi con el sol y nos metimos en otro micro que tenía con un guía denso, pero por suerte el viaje fue mucho más corto, poco más de una hora.


Tulum, según lo que nos contó el chanta-guía de turno, se llamaba Zamá, y cumplía dos funciones. Era un centro religioso y como daba al mar, ayudaba a que los barcos no se la pusieran contra el arrecife de coral que hay por ahí. Muy lindas las ruinas, que además están plagadas de iguanas. Y tiene una salida al mar.


Después de ahí nos fuimos a la playa, me tomé un par de Pacífico, y volvimos al hotel. A la noche nos fuimos a paseas por la Avenida 5. Los habitués de Villa Gesell habrán hecho, de forma muy correcta, un paralelismo con la 3. Muchos locales de artesanías, muchas licorerías, muchos dealers (me dio mucha gracia uno que me dijo "hey, ¿argentino?¿Quieres marigüana?"... ¡¡debo tener cara de doble cliché!!). Lamentablemente, no llevé la cámara porque se quedó sin pilas; pero hoy vuelvo y saco todo lo que pueda.


Les dejo algunas fotos... ¡¡Shazbut, nanu nanu!!


Todos los días hacen algo distinto con las toallas.
Ésta fue la más perturbadora.

Tulum I.

Tulum II.

Tulum III.

Tulum IV.

Tulum V.

Tulum VI. Noten la figura de la columna.

Iguana en el techo de alguna de las ruinas.

Tulum VII. Noten los pájaros a la derecha del cuadro.
Zarpado fotógrafo...

Tulum VIII.