viernes, 3 de junio de 2011

Belfast, día trece - Tras los pasos de los gigantes

EX-TRE-MA-DA-MEN-TE-LAR-GO-EL-DÍA-DE-HOY...

Hay varias leyendas que hermanan a Irlanda con Escocia, a) este link; b)las fotos que les dejo son una prueba de a) la dicha hermandad; y c) mi próximo destino, si es que sale todo bien mañana...

Es viernes, nadie va a leer y yo no tengo muchas ganas de escribir. Hoy fue el día más túristico de todos. Fui a ver algo que me enteré hace dos días que existía: La Calzada del Gigante (Giant´s Causweway acá). Como toda excursión de la cual no se tiene mucha idea, me movió bastante el piso. Más que nada porque es increíble que naturalmente se formen cosas así.

Espero les gusten las fotos. Mañana va a ser un día largo... ¡¡Shazbut, nanu nanu!!

Camino Garrón... JAJAJAJAJAAJJAAAA!!!

Castillo Bizarro en el medio de la ruta

1ª parada en la Calzada del Gigante... El Camello.

2ª parada... La Abuela.

3ª... La Silla de los Deseos.

4ª La Bota del Gigante.

y 5ª... El Órgano.

Alto paisaje...

Les juro... me pareció ver un dragón ahí...

Imágen fantasmagórica.

jueves, 2 de junio de 2011

Belfast, día doce - Entre el Titanic y el IRA

Como no se por dónde empezar, voy del principio.

Me desperté a las 8.30. No se cómo, no se por qué, no me pude volver a dormir; por lo que decidí vestirme y empezar el día. En el hostel dan unos desayunos muy buenos, pero de esos que todavía me niego a tomar (onda, salchichas salteadas, con panceta frita, con dos huevos fritos encima). Opté por el desayuno "vegetariano", que tenía huevos revueltos, dos pedacitos de tomate, tostadas con manteca y unos porotos. Si, porotos. Como primer aproximamiento al Desayuno Inglés, estuvo bueno.

Salí del hostel y me puse a dar vueltas, sin ningún rumbo fijo. Caminé por un paseo que hay al lado del río Lagan, seguí por el City Hall, me encontré con algunos murales del IRA y volví al hostel. Me tomé otro café mientras veía qué podía hacer. Se me ocurrió ir al Museo de Transporte, donde vi que tenían una muestra del Titanic (no sabía que se había construido acá, me enteré mientras venía). Con destino, pero sin ruta, decidí ir caminando, a ver con qué me encontraba. Pasé por unas sedes de la universidad local, el Jardín Botánico, y una infinidad de calles. Me volví a encontrar con el Lagan, y volví a seguirlo, esta vez yendo para el otro lado que a la mañana. Algo que tengo que aclarar, todo esto lo estaba haciendo SIN MAPA.

Algo maravilloso que tiene esta ciudad, es que tiene carteles de "usted está aquí" por todos lados, y figuran los puntos de interés. Había algo que decía Titanic Trial, pero no le di mucha bola, hasta el final, por que me había acercado mucho a la zona portuaria. Medio de kamikaze, sin saber muy bien donde me estaba metiendo pero confiado en que los mapitas esos no me iban a llevar al cuartel general del IRA donde me iban a raptar y le iban a pedir rescate a quién sabe quién, seguí. Terminé en la zona de los astilleros, y finalmente al sitio donde armaron al barco. La verdad, para ser un hueco de hormigón en el suelo, es bastante impresionante, y vale la pena la caminata. Más que nada porque no representa mucho esfuerzo, más allá del de caminar por bastante tiempo. No hay que cruzar zonas turbias, no hay calles peligrosas, ni pasás por abajo de ningún puente (capaz si algún puente, pero lo que quiero decir es que es un paseo totalmente agradable). Algo que me olvidé de decir: por primera vez en 12 días estuvo soleado. Muy pocas nubes, pero nunca se tapó al sol. Volviendo al hueco en el suelo... es bastante (muy) impresionante. Y no pude evitar pensar en Rose diciendo "Jack, come back". Después de eso, y no esperando a que mis piernas me acusaran recibo de la caminata, volví al hostel. Fue una caminata de más o menos 5 horas.

Llegué, y obviamente las piernas me empezaron a decir "joputa, ya vas a ver". Pero más que nada me dio mucho hambre. Claro, no comí nada en el puto día después de ese desayuno (ese es otro consejo... ¡¡¡aprovechen el desayuno gratis!!!).

Sin muchas más ganas de caminar, me fui a la zona de restaurantes que está a una cuadra del hostel, y entré a un lugar que decía "comida japonesa". PA-TRA-ÑAS. Pero que maravillosa mentira (Schweinheim, esto te interesa). En realidad el lugar tenía dos métodos de comida. A la carta o podías agarrar las bandejitas que iban pasando por una cinta en medio de una mesa larga. Las bandejitas tenían sushi. Oh... la tentación. Pero me conozco. Puedo comer 35 piezas antes de darme cuenta que estoy por reventar. Fer, se que pensás que fue un sacrilegio, pero ese método es un engaña pichanga... cuando te querés dar cuenta tenés una cuenta de 195 libras. Además, pedí mesa para uno, y la china taimada (era china de posta, no estoy generalizando como hacemos siempre) me puso en la mesa esa, y tuve que resistir todo el tiempo. Finalmente pedí unos arrolladitos primavera y un pollo szechuan. ¿Cómo llegué a pedir eso? Bueno, en la época que tenía tele, veía por Sony un programa que se llama Iron Chef. En él había un cocinero que era invitado a una competencia con uno de tres "chefs de hierro". Creo que los elegía el contrincante. ¡Estaba buenísimo! La cuestión es que siempre hacían comida szechuan (lo que nosotros conocemos como "china" es cantonesa, imaginen que un país tan grande como China, no va a tener sólo esas dos clases). La cuestión, pedí un pollo (regla de oro en los chinos, si el pollo sale lo mismo que la carne, pedí pollo).

Lo bueno, estoy súper confiado con mi inglés ya, y estoy libre de congestión hace unos días. Lo malo, 5 horas de caminata traen consecuencias; y sigo sin llave del cuarto.

Las bebidas del día: Media pinta de Bulmers y una de Crumpton Oaks (sidras... muy ricas con el calor que hizo) y una botella de Tiger (cerveza asiática que mi brother Tor me viene recomendando hace mucho... tomá güacho).

Me despido ahora, porque mañana tengo un día movido... ¡¡Shazbut, nanu nanu!!

Les dejo algunas fotos para que se entretengan:
¡Vamo´lo´pibe! 

"Proud to be British, not Foreign"... Chupala viejita.

Facultad que me vendieron "como de Harry Potter".

¡Santos Jardines Botánicos!

Centro en honor al Titanic que van a abrir el año que viene, cuando se cumplan 100 años de que zarpara.

El "hueco". Ahí hicieron al Titanic.

Y por ahí salió... como ese barquito. Nada más que nunca volvíó.
"Jack... come back!"

Esta es la cinta interminable de sushi... ¡¡a papá mono con bananas verdes no!!

miércoles, 1 de junio de 2011

Irlanda, días diez y once

Nuevamente me veo obligado a apelmazar días. Ayer estuve en un pueblo que está a 165 km de Dublin, Athenry, en el cual no tenían wifi en el hostel (por cierto, el más cómodo en el que estuve hasta ahora), así que otra vez se van a encontrar con dos subtítulos en el texto. Pónganle onda, son las 23, y estuve viajando desde las 10.


Los campos de Athenry


Cuando la gente me preguntaba "¿y por dónde vas a ir?", no entendían por qué la decisión de parar en un pueblo absolutamente ignoto. Eso pasa porque no escuchan punk rock. Conocí la existencia de este pueblo por una versión que hace DKM de una canción folk irlandesa, escrita en 1970. La canción narra la historia de un hombre que cae preso y es mandado a Australia, durante la época de La Gran Hambruna. La historia no sería gran cosa si no fuese porque la canción es el diálogo que tienen el tipo este (Michael) con su esposa (Mary); y básicamente trata sobre las tragedias irlandesas, que no tienen absolutamente nada que envidiarles a las griegas. Un hombre, con mujer e hijos sufriendo hambre, decide robarle trigo al Lord, pero es apresado. Como era la costumbre, a los presos se los mandaba derechito a Australia, por lo que la pobre Mary quedó sola con los críos. Michael le dice pide que los críe con los mismos valores que lo llevaron a hacer lo que hizo. Agreguen una gaita a eso y traten de evitar el sollozo (estoy haciendo un horroroso resumen, para más detalles hagan click acá). La canción, años más tarde, se convirtió en el himno de varios equipos (de distintos deportes) irlandeses. Cuando vi que la distancia entre Dublin y Athenry eran unos míseros 165 km, no lo dudé. 


Es un pueblo, ni más ni menos que eso. No tiene nada, dos o tres estaciones de servicio, un Supermac´s (onda Burger King) y como 15 pubs (creo que van 4 personas a cada uno). Tiene, eso si, un hermoso castillo  que construyeron en el año 1200 apoximadamente. En una época estuvo en ruinas, y pero lo pusieron pipícucú para que lo boluditos a los que le gustan los libros de Tolkien y las baladas folks irlandesas, vayan a pagar tres euros para verlo. Como soy uno de esos boluditos, me encantó.


Cervezas del día: Guinness y Beamish. Algunas fotos (no cierren, ¡que después de las fotos viene la segunda parte!):

Castillo de Athenry

Acá guardaba el trigo el puto de Trevelyn

Vista al cementerio desde lo alto del castillo.

Cementerio con lápidas MUY viejas

Parcela que me voy a comprar para mi vejez.

Castillo, versión creepy. Eran las 23, aunque no lo crean.
Belfast Rock City


Después de irme al hostel corriendo, porque sacando la última foto me dieron un poco de escalofríos, dormí. Nobleza obliga, tengo que hacerle publicidad a Iggys, para cuando alguno de ustedes quiera ir. Lo maneja una familia, el hostel, un bar y una tienda de vinos y cervezas. Creo que son 4 en total los que hacen todo. Las camas son muy cómodas (más cómodas que la mía, la puta madre), y el lugar es muy cálido. Como son tan pocos, lo único que te ofrecen de desayuno es un bowl de cereales y café, pero los banco a muerte. Buena gente. Además, le tipo me dijo "vos debés ser Sebastián" cuando entré. Un grosso.


Me desperté a las 9 y fui a la estación de tren, tenía que ir a Belfast. Me perdí uno por media hora, pero como pasan cada dos horas, no tuve problema. 150 minutos después estaba otra vez en Dublin (decirlo en minutos no ayuda... fue un viaje largo).


Un párrafo aparte (justo como este) se merecen los trenes irlandeses. Súper puntuales, pero no se si decirles que son "rápidos" (165 km, en dos horas y media, me da un promedio de 66 km/h... no se si es rápido eso, no me parece). El ying y el yang, tienen enchufes, pero no tienen wifi. Pensé que los trenes primer mundistas tenían wifi de por lo menos 512... como sea, es un "white people problem" (amigos fanáticos de CK Lewis, ¡¡ustedes me entienden!!). Lo bueno, el paisaje. Lo malo, no hay mucho lugar para poner el equipaje.


Otra vez en Dublin, me fui corriendo desde la estación Heuston (donde llegué de Athenry) hasta la otra estación de tren (los trenes a Belfast salen de la estación Connolly), que estaba más o menos lejos. Fueron 90 minutos de caminar rápido con la valija (chau rueditas, por cierto), sólo para darme cuenta que la estación a la que fui era Pearse. Eran las 14, no había comido, y estaba transpirando como un violador... pero me había decido a no desesperar. Le pregunté al Señor Vendedor de Tickets, y me dijo que podía comprar el pasaje hasta Belfast ahí mismo, que sólo tenía que hacer una combinación. O sea, era Pearse-Connolly-Belfast. ¿Y era lejos Pearse de Connolly? Nah, dos paradas. 


Creo que esto es lo mejor que les puedo decir de todo esto, si hacen alguna vez la locura esta, y les pasa algo como esto, no desesperen, pregunten, que los servicios acá son civilizados, y si vas con buena onda, te responden bien. Si vas como cuando vas a reclamar el boleto del subte, seguramente vayas preso. Por todos lados tienen carteles de "no se la agarre con nuestro personal". Eso si, hay cosas que no tienen solución. Por ejemplo, cuando compré el boleto a Athenry, lo compré dos días antes, pero hubo una confusión en el medio, y el tipo me dio un boleto que no me servía el 31, me servía el 1. En Informes me dijeron que la única solución era llenar una planilla de reembolso, que era en efectivo, tres semanas después. Moraleja, terminé tirando 40 euros a la basura. Mientras revisen y sean amables, va a ir todo bien.


Finalmente llegué a Connolly, y el tren a Belfast salía 20 minutos después. Belfast está a 170 más o menos, y el tren tardó poco más de dos horas, un poco más rápido que el otro. Después de ahí, un viaje corto al centro, una transpirada más porque no encontraba donde cambiar plata (en Irlanda tienen euros, en Irlanda del Norte tienen libras esterlinas), y después una pequeña caminata al hostel. Este está más o menos... como siempre, me tocó el cuarto que está arriba de todo, y por alguna razón no tienen la llave (es casi la una de la mañana, estoy esperando a ver si tienen una solución a eso).


Cuando llegué, salí a pasear un poco, a ver los alrededores, y a comer algo, que no había comido casi nada en todo el día. Cerveza del día: Harp. Whiskey del día: Bushmills (150 mil porrosos).


Algunas (las últimas) fotos del día:

Paisaje de ventanilla

Merienda irlandesa...

Paisaje dos... imaginen 9 horas de eso.

Belfast City Hall. No, no se arma bolichongo ahí.

¡Rock!
¡¡Shazbut, nanu nanu!!

lunes, 30 de mayo de 2011

Dublin, noche del día ocho y día nueve

No se por dónde empezar. Me arrepiento del error que cometí, este lugar es maravilloso, y si bien se pueden ver las atracciones turísticas en un día, me parece que Dublin es una ciudad que ofrece muchas más cosas que monumentos y edificios históricos. Voy a empezar por el principio, y voy a tratar de retomar donde los dejé ayer.


Salí del hostel, y vi dos pubs. Por alguna razón, elegí al más chiquito; y se dio lo que reza el dicho. Ni bien abrí la puerta supe que iba a estar bueno... había música en vivo. Una flauta, una gaita y una guitarra. Vi las cervezas que tenían para pedir, y elegí una que se llama Smithwick´s. Una vez que tuve mi bebida, me paré a un costado de donde estaba la banda. Una pareja me vio, y me ofreció asiento a su lado, me preguntaron de dónde era, cómo la estaba pasando, y ofrecieron un brindis. "Para los viajeros". Quedé congelado.


Uno tiene una imagen mental de las cosas, una idealización. Mi ideal de un bar irlandés, fue lo que viví en ese momento. Buena música, buena compañía, buena bebida... un ambiente amable, festivo y melancólico al mismo tiempo, lleno de risas y del sonido de los vasos. Las bebidas fueron: Smithwick´s, que ya la nombré, una O´Hara´s, y la mejor Guinness del mundo. No estoy exagerando, tenía un gusto distinto, más intenso, más fuerte y más suave al mismo tiempo... si le tuviese que poner un porrosso, le podría todos. Para terminar, tomé un vaso de Slane Castle. No, no era cerveza... era un whisky. Y muy rico por cierto. Como no había comindo nada en todo el día, me dio bastante hambre. Pasé por un lugar medio raro, Eddie Rocket´s, y pedía unas alitas de pollo. Me fui a dormir contento como perro con 25 colas.
Bowe´s, va a quedar por siempre ahí arriba.

Al otro día me levanté y, con el recuerdo de la Guinness de la noche anterior, me fui a la fuente. Algo que tienen que saber antes de que siga... así como Londres tiene el subte, Dublin tiene la falta de necesidad de ese medio de transporte, o uno tan intrincado. Se puede ir de una punta de la ciudad a la otra caminando, y no se tarda tanto.

Así fue que me levanté y fui a la fábrica de Guinness. Caminé un poco, y llegué enseguida. Entré pagué la entrada, empecé el tour. Muy interesante. ¿Sabían que el Libro de los Records Guinness se inventaron tras una discusión de bar, sobre qué pájaro era más difícil de cazar por su velocidad? Yo me enteré hoy. ¿Y que Guinness es resnsable de la campaña publicitaria más duradera de la historia? En 1954 tiraron 50000 (cincuenta mil) botellas en los 7 océanos, y todavía aparece alguna de vez en cuando. También aprendí que sirve la bolita que tenían las latas de Guinness, sirven para que cuando se sirvan en vasos, la cerveza haga espuma. Como estos, muchos más.

El resto del día fue caminar y caminar. El resto de la bebidas acá fueron una Red Porterhouse (de la cervecería Porterhouse, muy buena), una Kilkenny y otro whisky, esta vez un Locke´s.

Les dejo unas fotos:

Parece la tapa de Animals, pero es la fábrica de Guinness

¡¡Vamo´lo´pibe!!

Tengo un certificado de la perfección de ese vaso

Dublin, desde el bar que está arriba de la fábrica.

La catedral de San Patricio.

Burdock´s...

... ¡¡donde te sirven unos fish´n´chips ASÍ de grandes!!
En definitiva, fueron dos noches y un día de puta madre. Mañana me voy temprano a una ciudad que se llama Athenry, tiene más o menos 3200 habitantes. En teoría el viaje es corto, pero bueno. Les cuando llegue.


¡¡Shazbut, nanu nanu!!

domingo, 29 de mayo de 2011

Día ocho - Viaje a Irlanda, primeras horas en Dublin y algunas fotos

En algún momento hice un cálculo mal y perdí un día en Dublin. Nota para mi mismo y recomendación para todos, cuando se organiza un viaje se hace con un calendario y un programador diario, o algo por el estilo.


El viaje empezó temprano. MUY temprano. Hice el check-out del hostel a las 9 y de ahí me fui a la estación de tren. ¿Les conté que iba a venir en ferry? Bueno, ahora lo saben. El viaje consistió en dos trenes y un ferry. Algo para hacer sólo una vez. Primero, son muchas horas. Segundo, son muchas horas. Tercero, me siguieron dos hermanos todo el viaje, él tenía como 5 y ella 7, y estuvieron TODO el viaje hablando. En los dos trenes y en el ferry. Había un par que ya estaban pensando en tirarlos al agua. Incluso la madre.


Más allá de eso, que fue mucha mala suerte, el trayecto está lleno de paisajes muy lindos, y las estaciones en Wales tienen sus nombres y carteles en inglés y en galés (supongo).


Me habían dicho que capaz el ferry era medio movido, pero se ve que la diosa fortuna se contentó con joderme sólo con los nenes esos, y no hubo nada raro. Además me lo dormí casi todo.


Lo malo, me rompieron el candado de la valija. A primera vista no parece faltar nada y como de boludo sólo tengo la cara, no dejé nada importante ahí.


El ying yang, perdí un día en Dublín, pero el hostel no está bueno, así que equipara.


Lo realmente bueno, ¡¡ESTOY EN ERIN MOTHER FUCKERS!!


Van algunas fotos:


Patito que estaba viendo cuando empecé a escuchar quilombo

UEFA Champions Festival... WTF?

Messi. Los diaros londinenses le dicen Mess Murder. Para mi es un pechofrío.

Gallegos haciendo bardo en Trafalgar Square.

Estación de tren galesa. Eso largo que se ve, es el nombre.

¡Irlanda!
Me voy a tomar algo, mañana les cuento. ¡¡Shazbut, nanu nanu!!

Londres, día siete - Pasión de multitudes

Chapa, changüi... algo que realmente no sabía que iba a pasar, ni me interesaba ver; y aunque hubiera tratado de evitarlo, hubiese sido imposible. Ayer jugaron la final de la UEFA Manchester y Barcelona, y Londres se paralizó.


Empecé a escribir esto tres veces, y no puedo. Primero, porque lo estoy haciendo en un block de notas, porque no tengo internet en este momento, segundo porque no me gustaron los acercamientos que hice... tengo que hablar de futbol, un deporte que no me gusta, pero del que disfruto mucho su "misa" (amigos ricoteros, ustedes me entienden).


Me levanté y me fui a caminar por el parque que está cerca del hostel, y estaba en eso, preocupándome por nada, cuando un sonido más o menos familiar me llegó. Seguí caminando hacia el lugar donde venía el ruido, que cada vez se hacía más entendible, sólo que no tenía sentido... ¿qué hacía una hinchada cantando en el medio de un bosque?¿Estaría por terminar en medio de un mitín de hoolingans? Si era así, ¿qué carajo hacía acercándome?


Llegué, vi, y hubiese conquistado si hubiese entendido... ¿"UEFA Festival"?¿Por qué había una copa plateada en una plataforma, custodiada por dos polícias? Había un "bar" (un carrito desde el cual servían Heineken en vasos de plástico), y al rededor estaba lleno de gente, con remeras de Barcelona y del Manchester. Como soy boludo, pero no tanto, ahí terminé de entender que ese día era la final. Lo que no entendía es qué hacían un grupo de gallegos cantándole en la cara a otro grupo de ingleses. Y lo que menos entendía era cómo no se estaban revoleando las sillas.


El resto de día trancurrió tranquilo. Me quedé un rato ahí, pero después segui caminando. Me enteré que ganó Barcelona porque llegaron unos españoles gritando al hostel, pero en el medio no se escuchó nada. lo que hizo que tenga una revelación. 


Puede que no tengamos el mejor fútbol, que estemos estancados hace 20 años al fondo, que por alguna razón el pechofrío de Messi juega bien con Barcelona y cuando se pone la celeste y blanca le dan ataques de pánico y se queda chupándose el dedo atrás del arco, pero tenemos el mejor público. En casa, ese partido se hubiera escuchado por todos lados, cada gol se hubiese sentido como en la tribuna. Y no voy a hablar de los cantitos... los ingleses hablan fuerte, algo que no se entiende qué dice, una especie de himno del club o algo así, y los gallegos tarareaban... No señores, NO. El canto de cancha es... es... ¡es inexplicable! Sale de adentro, se roba una melodía y se le agrega letra. Y al otro se lo insulta, aunque sea políticamente incorrecto, porque al rival se lo humilla por donde se lo pueda; si un equipo logra una diferencia de cuatro goles, ¿ suspenden el partido? No, sigue... y si se tienen que comer siete goles más, se lo bancan. Bueno, lo mismo con los cantos.


Hubo fútbol, la ciudad quedó medio paralizada... pero de una forma muy poco familiar. Algún día vamos a volver a ganar y les vamos a mostrar cómo se alienta en un partido.


Nos vemos en Irlanda, ¡¡shazbut, nanu nanu!!


PD: Me olvidé de poner las últimas cervezas en Londres... Black Sheep, Carlsbergh, Bombardier y Spitfire. Ahora si, ¡¡nos vemos en Erin!!

viernes, 27 de mayo de 2011

Londres, día seis - Y Dios dijo, que sea blues (pero San Pedro no quiso dejar de lado al rock)

Lo que hice desde que me levanté hasta las 20 no tiene importancia. Ninguna, fue todo un día de espera, el último día de espera de los últimos 6 meses. En el Royal Albert Hall tocó Eric Clapton con Steve Winwood. La planificación de este día tiene más o menos el mismo tiempo de gestación que la planificación del viaje, y es difícil entender qué fue primero.

Wasabi peanuts, Asahi y Clapton... vamo´lo´pibe
Sentí la misma emoción que siento cada vez que voy a un recital, sumado a que hice todo a la distancia. ¿Las entradas serían válidas?¿Me habría olvidado de hacer algo? Me fui temprano al lugar para ver estos asuntos, y resultó que estaba todo en orden. Que tenía que esperar a que se hagan las 18.45 para poder entrar, pero que podía pasar por el bar. Como a papá mono no le van a venir a vender bananas verdes, las cervezas me las tomé en el pub (una Black Sheep, y una Guinness, invitada por la casa porque tardaron como 35 minutos en traerme la comida... si hay algo más rico que una Guinness, es una gratis). Entré, me tomé una Asahi acompañada de unos ricos maníes con wasabi (maní japonés picante, y verdes... tremendos, ¡¡cómo a nadie se le ocurrió eso allá!!)

La banda soporte fue la de Andy Fairweather Low, guitarrista de Clapton desde hace muchos años. La banda estuvo bien, mucha onda, cuatro tipos, una guitarra, un bajo, un saxo y una batería... sobrios y corajudos. Bien por ellos.
AFL y baterista
Pero estábamos ahí para ver a Clapton, y Andy lo sabía. Hizo un show corto, de como 6 o 7 temas. Una vez que terminó, armaron el escenario para el lo que iba a venir. Tampoco es que iban a poner una locomotora con una muñeca inflable. No iban a haber fuegos artificiales, ni nada de parafernalia... una batería, un bajo, un par de órganos, un piano, dos coristas y una guitarra. Eso era todo. Finalmente se hicieron las 21 y el equipo salió a la cancha. Se pusieron en posición y empezaron con Had to cry today, de la época que Winwood y Clapton tocaban en Blind Faith. ¿Qué decir?¿"Impecable"? No le hace justicia... ¿"Fuera de este mundo"? No iría tan lejos, pero dejaron claro que la noche iba a ser impresionante.


Hola, soy Eric... Les vengo a partir la cabeza, ¡¡¡sepanlónnnnn!!!
Siguieron Low down, After midnight y Presence of the Lord. Más allá de que con este último tema tengo una afinidad personal (Clapton lo escribió cuando se mudó a su primera casa, así que siempre me hizo pensar en ese sentimiento de libertad que trae vivir solo), fue acá que dijeron "todo lindo y hasta acá vinimos tocando más o menos tranqui, pero miren que esto se va un toque más arriba". Tocaron Glad y Well Alright... ahí fue cuando Steve Gadd, el baterista, subió el metrónomo.

"Dale loquito, metele pata" dicen que habría dicho Gadd, aka: San Fucking Pedro.
Fueron una seguidilla de cinco temas: Hoochie coochie man, While you see a chance, Key to the highway, Maniac y Crossroads; y con esto detonaron lo que habían plantado con los anteriores. El publico se volvió LOCO. Vi a unas señoras acercarse al borde del escenario (señoras de más de 50 años), pero tuvieron que irse porque había unos de seguridad que no las dejaron quedarse. Vi otra señora, un poco más grande que las anteriores, bailar todo el recital como si estuviese recordando sus años mozos... seguramente ayudada con alguna medicación, para que el recuerdo de los `60 sea más auténtico. Publico de pie, cantando y aplaudiendo. Hace dos años también tuve la suerte de ver a Clapton, y el público no reaccionó así, fue todo lo contrario.

Británicos como locos, no como los pechofrío de hace un par de años...
Hubo una pequeña pausa en los decibeles, que empezó con Georgia, seguido de un pequeño set acústico: Driftin´, That's no way to get along, una tremenda versión de Layla y Can't find my way home. Nos pusimos como locos. Creo haber visto a alguien tratar de arrancar la butaca. Acústico las pelotas... bajar los decibeles, MENOS. Acá la gente quería seguir agitando, y lo hicieron con Gimme some lovin, Voodoo child y Cocaine. Impresionante. Como si realmente hubiera hecho falta, tocaron Dear Mr Fantasy en el encore. Apausos, señoras corriendo al baño para cambiarse la bombacha, y la vida de más de un niño cambiada por todo ese espectáculo, niños que ahora van a querer hacer esas cosas en la guitarra, y está perfecto que así lo quieran.
La lista de temas, ¿o pensaron que me la acordé de memoria, después de 3 cervezas?
Amigos argentinos... en octubre tenemos la oportunidad de dar vuelta esta historia. Si esta gente hizo esto en el Royal Albert Hall, nosotros tenemos que hacer que el Monumental se caiga, seguramente juntemos mayor gente... demostremos que tenemos más corazón también.

Son las 2.35am, y mañana es mi último día en Londres...
¡¡Shazbut, nanu nanu!!